domingo, agosto 28, 2005

Y así terminé

He decidido que quiero hacer con mi vida mas lo que todavía no se es como va a resultar el cambio que le quiero dar pues es difícil adaptarse cuando sabes que lo único que queda son tristes recuerdos sin enseñanza alguna.

Pensé en esto y vi que era la hora, ya no tenia nada, para que seguir cuando todo esta en tu contra, las únicas personas de las que se que hacen esto son llamadas masoquistas, y yo no soy uno de ellos.

Así que empecé con lo que después seria el final de mi vida. Pero algo tan fuerte tiene que ser bien planeado, no es tan fácil como muchos piensan, no, todo lo contrario. Cuando ven personas que mueren por simples ganas de partir y sin pensar en lo que pueden dejar, eso si que es estúpido, si me largo de esta vida quiero tener una salida triunfal que ayude a mis predecesores a lograr lo que desean, quiero ayudar al mundo con mi muerte, pero pensé y pensé y no encontré una buena forma de morir así que desistí y sencillamente agarre un lápiz y una hoja y comencé a escribir.

“Querido mundo, hoy pierdes un habitante que odia su estancia en este mal llamado paraíso en el que la monotonía va matando las pocas señales de humanidad que quedan en el cerebro las personas. Hoy me largo para siempre a recorrer mundos no explorados por ser vivo alguno, con la única esperanza de encontrar la paz que tus entrañas no me pudieron dar, hoy me largo para siempre, mundo, dejándote todo lo que me pertenece, has con el lo que te plazca”

Al escribir esto ya no hay mas que hacer sino terminar con mi salida de esta tierra, busque y rebusque una forma de terminar con mi cuerpo y me encontré con un cliché en el mundo de los asesinatos, un revolver, tenia dos balas y su procedencia es un misterio para mí pues nunca he poseído arma alguna, pero no piensas en esto cuando tu deseo por partir es tan grande. Pensé y pensé en que lugar de mi cuerpo disparar para que la muerte fuera segura pero dolorosa, no quiero la salida mas fácil, quiero tener que esforzarme como lo ha hecho con todo en mi vida. Disidí con este criterio y dispare en el corazón.

Durante un tiempo sentí un dolor inmenso que trague mientras observaba la ultima imagen de mi departamento, esa sería la imagen que me llevaría conmigo a mi lugar de descanso.

Ahora muerto pienso en mi vida y sé que hice lo mejor, ¿para que prolongar el sufrimiento de un ser?, mas aún si ese ser eres tú. Nadie sabe hasta la fecha por que lo hice, y cada vez que la persona que recogió mi cuerpo lee la carta que dejé ve su vida como algo y se promete a si mismo nunca terminar como yo. Eso me hace sentir orgulloso de haber muerto, porque ayude, porque hice algo bien y porque llevé mi decisión hasta el ultimo punto.

Ahora soy libre, vagando en el limbo, en la tierra que odio pero con la paz que siempre deseé y es aquí cuando puedo decir que dios es grande.

1 comentario:

pita. dijo...

hola otra vez... de verdad te dan ganas de morir? a mi tambien... escribes muy bien... me identifico con esto...

a veces quiero morir... pero soy muy cobarde... no importa... despues de todo, eso, la muerte, es lo unico que se que me va a llegar algun dia... mejor no la busco, no? ella es mas rapida que uno