lunes, septiembre 12, 2005

Me Quiere

- Me quiere -

Con esa frase empiezo a desojar la flor que encontré en aquella calle, las marcas de tierra que quedaron en sus pétalos me indican que algún vehiculo desconoció la belleza de este pedazo de cielo y se permitió a sí mismo aplastarlo cual pedazo de basura.

Pienso en como se puede destruir algo tan hermoso con tal facilidad, esa, la flor que tengo en mis manos, fue alguna vez causa de para algún ser que la admiró siquiera por unos segundos y ahora no es más que basura callejera. Eso me hace recordar y así empiezo a desojar a la que hizo metamorfosis y pasó a ser un estorbo, la misma que me atrajo mientras caminaba aquel soleado día por aquella calle que jamás había visto a pesar de vivir en este vecindario. La recuerdo a ella, la mujer que quise, esa que me dejó, esa que me hizo sufrir. Su recuerdo trae lágrimas a mi rostro así que volteo para cerciorarme de que nadie me vea llorar pues en este mundo el macho no se puede permitir el lujo de unas pocas lágrimas de desahogo.

- No me quiere -

Esa frase me golpea el corazón mientras arranco el segundo pétalo de aquel capullo que creció para brotar y brindar belleza. Pienso en el dolor, esa sensación que nos ataca a todos al menos una vez. Pienso en el dolor que debe estar sintiendo esta, mi compañera, mi confidente, mi oráculo.

Por un momento me quedé en blanco, no quiero pensar, no quiero recordar, no quiero sufrir, pero es una desgracia que en este momento no soy capaz de evitar, quiero sufrir, quiero llorar, necesito sacar de mi cuerpo esa sensación de impotencia que no me deja respirar.

- Me quiere -

Otro pétalo que cae al suelo una vez pronunciadas las palabras mágicas.

- ¿Qué es el cariño? - me pregunto, esa es una de las interrogantes que nunca me he planteado por suponer que ya tenía la respuesta, me doy cuenta de que, como esa, existen muchas preguntas que evito hacerme y que adjudico al sentido común. Ahora que me atrevo a retarme a mi mismo veo que el miedo me ha hecho desconocerme, me ha alejado de mi verdad por miedo a lo que esa verdad encierra. Soy un miedoso, tengo pavor de descubrirme y encontrar algo que no me place, no se quien soy y vivo con esa incertidumbre como si fuera algo normal.

- No me quiere -

Busco distraerme pensando en aquel amor que, como muchos otros, no fue más que una decepción. Distraigo mi mente con la imagen de la doncella a la que estuve dispuesto a entregarle mi corazón, pienso en ella y las lágrimas vuelven a recorrer aquel camino que ya se había secado a causa del calor extremo que hoy ataca esta calle. Recuerdo sus ojos, ellos que reflejaban inocencia y dulzura. Recuerdo su boca, la que emitía aquel bello sonido que ni los ángeles pueden imitar. Recuerdo su cabello, aquel que se asemejaba al perfecto ébano, aquel de negro intenso cuyo movimiento despertaba intensas sensaciones en mi alma.

- Me quiere -

- Que tonto soy - pienso por un momento mientras pronuncio aquellas palabras. El desamor es solo una sensación, es algo normal, es algo humano. Recuerdo que por desgracia pertenezco a esta raza que se encuentra llena de impurezas e imperfecciones pero que sin embargo me atrae por su complejidad y belleza.

Contemplo a mi compañera, a mi confidente, a mi oráculo, está tranquila, se ve relajada, se ve feliz, ella fue capaz de escuchar los lamentos que mis pensamientos profesaron en este caluroso día de verano. Encuentro mucha sabiduría en el pedazo de cielo que se encuentra reposando en mis manos y veo la luz, entiendo todo, ya comprendí.

¿Por qué sufrir?, pues hay miles de razones para hacerlo pero en esos momentos de sufrimiento solo es necesario recordar algo, la calma es el quehacer del sabio, necesito relajarme, necesito usar el don divino de la razón, ese que se me cedió desde el momento de mi concepción. La calma, he ahí la respuesta, una simple palabra que es capaz de llenar el vacío que siento.

Dejé a mi amiga en aquella calle, abandonada, justo como la encontré. Ese día me di cuenta de que una simple flor puede enseñarme las verdades que ningún maestro jamás podrá. Soy terco, soy un testarudo, suy un exagerado, soy el peor de los pobres… frases que dan respuesta a la eterna pregunta, ¿Quién soy? Soy yo, soy imperfecto, soy humano.

El desamor vuelve, el dolor regresa pero la imagen de aquella compañera vuelve y esa imagen es capaz de calmarme. No puedo adueñarme de la verdad, pero puedo acercarme a ella y ver al menos un destello en el horizonte, una luz que me de paciencia, esperanza y que me llene de calma aunque sea por un instante.

Mi vida sigue

2 comentarios:

Gary dijo...

Truly loved your blog! Thanks for the insight!
I have a blog too. It’s all about how to become a Radio DJ. You should check it out sometime, you’ll find lots of great information there.

pita. dijo...

y que patetica es la esperanza que uno, cual ni#o que nunca aprendio, siente cada vez que pronuncia las palabras magicas; me quiere... como hieren... por lo menos a mi, por ilusa