viernes, diciembre 02, 2005

¡Muéstrame el dinero!

Durante años hemos visto una “producción” (la comillas son apropósito) venezolana ínfima en lo que se refiere a la industria cinematográfica. Se puede contar con los dedos de la mano (y sobran los dedos) la cantidad de largometrajes que se han producido en el país en 2005. ¿Qué están esperando los realizadores? ¿Es a acaso presupuestos millonarios?

Al quehacer cinematográfico venezolano le falta atrevimiento. El país necesita una producción independiente al extremo, es decir, proyectos de presupuesto tan bajo como el sueldo del venezolano promedio. Necesitamos un nuevo cine, uno con identidad, uno que nos represente y exponga nuestra peculiar visión de la vida.

Las nuevas tecnologías dan al cineasta la posibilidad de una producción de bajo costo y una distribución a gran escala. Mientras que el video presenta una alternativa económica con respecto al celuloide, Internet brinda la capacidad de permitir el acceso la obre desde cualquier parte del mundo.

Es hora de un cambio. La nueva generación de artistas tiene el deber de llevar nuestra cinematografía al lugar que debe ocupar. El nuevo cine debe surgir de la mente de realizadores entusiastas y arriesgados que no sufran de fobia a la tecnología y que cuenten con la capacidad y la disposición de usarla a su favor.

1 comentario:

Héctor Ojeda dijo...

Y tienen buenos actores, sólo tienen que atreverse. Las mujeres venezolanas son de palícula.

Un abrazo. desde Chile.